Carlos Cano es un prolífico actor de teatro, cine y televisión; un sensible, carismático y bonachón ser humano que pone la verdad ante todo. Que estudió escenografía en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Que se fue a estudiar periodismo a Argentina. Que estudió dramaturgia. Pero que nunca estudió actuación. Y terminó convirtiéndose en un respetado y pícaro actor que ahora se encuentra protagonizando El Carmelo, obra de 15 minutos, escrita por Martín Martínez y dirigida por Diego Lombardi en Microteatro de Lima.

ENTREVISTA Javier Merino 

FOTOS Jennifer Quispe Cárdenas

(Última entrevista realizada a nuestro Primer Actor, Carlos Cano) Fecha: octubre, 2015.

¿Qué edad tienes, Carlitos?

59 añitos.

¿Qué te llevó al mundo de la actuación?

Bueno, te cuento que yo estudié escenografía acá (en Perú), soy escenógrafo aunque no lo creas, estudié en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Y solo hice una sola escenografía en mi vida para una obra del grupo de la Alianza Francesa (risas). Luego me fui a estudiar periodismo a Argentina pero la vida me llevó por otros lugares. Un día estaba caminando por allá y leí un anuncio que decía “Curso de redacción para teatro gratis”. Y, mira, esto me llamó mucho la atención.

El curso de redacción para teatro…

No, no, la palabra “gratis” (risas).

Ah, bueno.

Sí, y me quedé allá un tiempo hasta que terminé de estudiar redacción teatral y me vine de nuevo al Perú para involucrarme con gente relacionada al teatro.

Y dónde fue que estudiaste actuación

Mmm… No estudié actuación.

¿No?

No.

¿Ah, no?

No. Eso de estudiar actuación son puras cojudeces (risas).

¿Y entonces cómo te formaste?

Todo ha sido empíricamente. Me he formado con el paso de los años, con la chamba, sobre el escenario. Ahí es donde estudias, ahí te formas actoralmente, cuando te enfrentas a un público, y con el paso del tiempo te vas haciendo. Aprendes, aprendes, aprendes, y no dejas de aprender. De nada te vale estudiar y luego no hacer. Nadie te puede decir cómo hacer esto o cómo hacer lo otro. Yo aprendí solo. Estudiar actuación es una  cojudez.

A todo esto, ¿alguna vez has enseñado?

No, nunca. Ni lo voy a hacer.

¿Por qué?

Nunca me ha llamado la atención, no me gusta. No tengo método. No me entendería ni un carajo.

¿Y has dirigido?

Nada.

¿Piensas hacerlo?

Tampoco, tampoco. A ver cómo te explico… es que es algo que jamás me ha quitado el sueño, ni tampoco es como un bichito que me pica para hacerlo. Simplemente no me llama. Yo estoy bien así, me encanta actuar, me divierto mientras lo hago. Sea cine, tele o teatro. Yo soy actor para toda la vida.

Estudiaste dramaturgia, ¿has escrito algo?

Sí, escribí solo dos obras en toda mi vida. Dos obras para niños, por cierto.

¿Cómo se llaman?

“El mago Aquiles”, y “Si las cosas hablaran”; están ahí bien guardadas, hasta ahora no han visto la luz, pero quizá algún día pase.

“No estudié actuación (…) Me he formado con el paso de los años, con la chamba, sobre el escenario (…) Estudiar actuación es una cojudez”.

¿Cómo ves el panorama teatral actualmente?

Está creciendo, está creciendo. Por supuesto que sí. Cada vez hay más público asistiendo a las obras de teatro, y eso sin lugar a dudas es muy bueno. Mira ahora hasta Microteatro se ha hecho, porque la gente incluso quiere nuevas alternativas. Y va a ver.

Entonces cuando vas a ver una obra-

Yo no voy a ver obras, ah.

¿Cómo?

No voy a ver obras. No me gusta. Prefiero estar en las tablas que en el público.

O sea no vas a ver ni siquiera a tus compañeros, amigos…

Nada. No me gusta ir. A las justas voy a ir obligado este sábado, que es mi cumpleaños, al estreno de la obra en la que está mi hijo Rodrigo (Alicia en Frikiland). Y voy a ir obligado, ah. Estoy obligado a ir.

Qué curioso.

Sí hermano, la vida es curiosa.

“No voy a ver obras. No me gusta. Prefiero estar en las tablas que en el público”.

¿Qué películas podría recomendar Carlos Cano?

No lo sé…  No soy cinéfilo. Para comenzar no soy de rever  una película, y para terminar tampoco me llama mucho ver películas. No lo hago casi nunca. No me gusta mucho ver cine.

A la mayoría de actores le gusta ver películas

Sí, pero a mí no.

De lo que has visto, ¿tienes algún actor referente?

A ver, a ver… Jack Nicholson.

¿Qué te gusta de él?

Es muy natural. Le creo todo, no sé… es muy orgánico, creo que tiene mucha verdad y eso es lo que a mí me gusta.

“No soy cinéfilo. No me gusta mucho ver cine”

Tú última obra fue 10 mil horas

Sí, muy bonita obra, escrita por Giuseppe Albatrino, y dirigida por Bruno Odar, un poquito fregado Brunito pero buen director. Felizmente la obra tuvo un final feliz, y eso es lo más importante.

Ahora estás en El Carmelo

Sí, sí, tremenda obra escrita genialmente por Martín Martínez, a quien deberías entrevistar también, y dirigida por Diego Lombardi. Es una obra que está bien escrita, y, bueno, estoy yo.

¿Por qué la gente debe ver El Carmelo?

¿Por qué? Bueno, porque la gente se va a matar de la risa. Va a disfrutar de toda la obra. Se va a reír de principio a fin. Es una comedia muy bien escrita y en la que no hay pierde si eres espectador. Vas a sentir que tu plata está en un buen lugar. Además por ser una obra del Microteatro puedes sentarte a ver la función con tu agüita, tu traguito, o con lo que quieras tomar. Es algo que no se hace en otros lugares, ah. De verdad, de verdad las personas se van a sentir bien cómodas y lanzando carcajadas al ver El Carmelo.  Este lugar (el Microteatro de Lima) es muy agradable.

Además esto es como un cine, hay varias obras que se están dando a la misma vez.

Así es, cada quince minutos se dan las obras y puedes ver varias en una noche… Oye tú todo lo ves cine. Te gusta el cine, ¿no?

Sí…

Ya, a mí no (risas).

“La gente debe ver El Carmelo porque se va a matar de la risa (…) Es una comedia bien escrita, y en la que no hay pierde si eres espectador. Vas a sentir que tu plata está en un buen lugar”.

Oye me olvidé de preguntarte que, si bien es cierto no has entrado ni a la docencia ni a la dirección, sí has sido productor, ¿no?

Eso sí he sido. Y he producido de todo, ah. Obras de teatro, series de televisión, películas, hasta discos.

Te metiste a la música

Me metí a la música, los cantantes son bien jodidos, ah. Pero son buenas personas.

¿Más jodidos que los actores?

Uy, por supuesto. Los músicos y los cantantes son personas bien jodidas, hay que tener bastante muñeca para trabajar con ellas. Hace falta mucha correa.

¿Cómo se siente ahora Carlitos Cano?

Ahora estoy bien, con todo esto, bueno, sabes que tengo cáncer, y las quimios me joden un poco, ahora he tenido que darme una afeitada a la cabeza porque me he hecho una última quimio que es más cara, y parece que más jodida (risas). Pero con todo esto me siento bien. Muy bien, diría yo. Aparte de la parálisis facial, que parece que estuviese sonriendo todo el tiempo, pero nunca pierdo la chispa.

¿Siempre has sido así?

No, el cáncer lo tuve ya viejo.

Jajaja, ¿siempre fuiste chacotero, o esto vino con la actuación?

Ufff, siempre he sido chacotero. Desde el colegio he sido así. La picardía la llevo en las venas. La comedia es algo propio. Dicen que hacer reír es más difícil que hacer llorar, pues para mí no. Para mí no. Para mí sacar carcajadas es fácil, es algo innato.

¿Qué le dirías a la gente que tiene cáncer y se asusta?

Que es algo normal. No debería asustarse, porque la vida es muy curiosa. Hay que reír cuando hay que reír y hay que llorar cuando hay que llorar. Hay que enfrentar a la vida y a sus males. Seguir siempre con la cabeza bien en alto y no desmayarse porque solo es un obstáculo más que te pone la vida. ¿Qué se hacen con los obstáculos? Tienes dos opciones: quedarte ahí, o pasarlos. Cada quien elige.

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