CHOOSE LIFE VERONIKA!

“Elige la vida” es un viejo refrán que se ha vuelto de moda en ocasión de la salida de la segunda película británica “Trainspotting” a 20 años de la precedente.

En esta segunda cinta los antiguos protagonistas se reencuentran compartiendo, sobre todo, sus respectivos fracasos, y cuando un nuevo personaje femenino, siempre bastante “ornamental” en la poética de los dos filmes, menciona la famosa frase: “elige la vida”, hay una nueva versión, revisada, corregida, actualizada y tecnologizada de la cruda reflexión sobre el “vivir/sobrevivir” de la mayoría de nosotros retomando lo expresado en el filme del 96.

Pero, cuando Mark Renton empieza a hablar y se acerca a la chica, con convencimiento, fuerza dialéctica e ímpetu verbal para reforzar sus conceptos, este río desbordado de palabras que salen de la boca de un extodo: exadicto, exesposo, exfugitivo, extraidor de sus amigos, exhijo, nos transmite un mensaje claro: para vivir hay que elegir hacerlo, para hacerlo hay que estar libre, sobre todo mentalmente, evitando de vivir la vida que nos tocó vivir.

Y allí está “EL” problema, ¿cuánto y cuándo estamos realmente libres, mentalmente, de nuestros “supuestos” deberes hacia la sociedad, de nuestros compromisos familiares, de nuestros “contratos” con los diferentes actores de nuestras vidas?

Casa, trabajo, familia, banco, carro, impuestos, pagos, salud, viajes y comida. Esta ampliable lista está conformada por elementos básicos que reducen, limitan, circunscriben nuestra libertad, sobre todo mental.

¿Y entonces?

Renunciar, resignarse, aceptar y esperar la muerte.

No, el mensaje final reiterado es opuesto y nos impone a levantarnos, dar la vuelta, abrir la puerta de salida y volar sin mirar atrás y quien se quiere unir para sumar, bienvenido sea. Quien critica, se queda parado o no quiere caminar por la misma ruta, o, peor, pronuncia la clásica frase: “y si te va mal o no funciona?”, hasta luego, para siempre.

De lo contrario, siempre elegirán los demás, siempre estaremos pendientes de los efectos y consecuencias de las acciones de otros u otras, siempre alguien o algo nos modificará en camino. De esta forma los 20 años se volverán los 30, los 40, 50, 60, 70, 80 y así hasta pudrirnos.

Por eso no se olviden: CHOOSE LIFE VERONIKA!

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Vittorio Testi
Nazco a comienzo de los años ’70 en Trieste, ciudad del norte este de Italia. Soy un experto de cooperación al desarrollo y he trabajado en diversas áreas del mundo en el marco del desarrollo de proyectos para la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones más desfavorecidas. Mi profesión me ha llevado a conocer realidades y culturas diferentes tanto en África como en América Latina. Vivo en Lima y me gusta definirme el “cooperante escritor”.