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Jorge Luis Borges o la imperfección de lo perfecto

POR Leonel Silva / Café Society.

Sumilla:

El presente artículo procura mostrar y proponer una lectura desmitificadora de la obra y legado del escritor argentino Jorge Luis Borges. Se asume que su talento para la narrativa, poesía y ensayo, no hacen de él como hubiera de esperarse, un modelo de humanista: sus controversiales convicciones reaccionarias, aristocratizantes y racistas nos deben prevenir de estar frente a un autor talentoso y brillante y a un mismo tiempo, ante una persona llena de conflictos irresueltos, algo que le hacía refugiarse en la búsqueda de perfección en la poesía, en la filosofía, en las matemáticas, en la propia erudición, etc. Ya lo afirmó él mismo una vez: “Que otros se precien de los libros que han escrito, yo me precio de los que he leído”. Como veremos a continuación, este es un camino incierto que no aleja de la barbarie como cabría suponer. Empecemos:

“Borges utiliza un singular estilo literario, basado en la interpretación de conceptos como los de tiempo, espacio, destino o realidad. La simbología que utiliza remite a los autores que más le influencian -William Shakespeare, Thomas De Quincey, Rudyard Kipling o Joseph Conrad-, además de la Biblia, la Cábala judía, las primigenias literaturas europeas, la literatura clásica y la filosofía”. (1)

En tanto, Escriba, Redactor, Borges no se limita a la mera transcripción o reiteración de letanías; plantea de modo consciente todo un corpus estilístico e incluso teórico que constituyen la materia primordial de su forma y fondo. Su escritura no es mera elegancia si se entiende esta como adorno estético o retórico: la elegancia surge de la racionalidad que implica manejar abstracciones filosóficas, así como referentes destacados de la hegemónica cultura occidental -siendo sobre todo, exponentes del ámbito anglosajón-.

Esto es coherente con su admiración por las literaturas nórdicas y germánicas y si seguimos la hilación del interés por las culturas indoarias, no extraña la fascinación por las letras y pensamiento grecolatinas. Algo que sí constituye un hecho notable es la coexistencia de esta curiosidad por lo específicamente europeo, por los grandes textos de la cultura semítica (La Biblia, el Talmud, el pensamiento de Averroes, etc.).

Algo que podemos inferir de esta conjugación de elementos, es la admiración por la escritura, por la cultura de la letra y el libro; lo que siglos más tarde será el fundamento de la Ilustración. Hasta aquí, todo se presenta correcto, después de todo, la Ilustración rescata el conjunto de lo mejor de la producción intelectual y cultural humana pero como sabemos por circunstancias históricas el proceso de Ilustración que antecedió y luego corrió paralelo al de liberación de los pueblos de América latina, nos vino con un molde impuesto desde Europa, molde que era entendido como el paradigma o modelo primigenio de lo que es cultura, valores humanos, en otras palabras: civilización.

Y aquí estamos ante una de las claves del conflicto, del cual participa nuestro escritor tomando partido por el Occidente civilizador: ¿Qué hacemos con aquellos seres “humanos” que en términos de Georg F.W. Hegel “no participan de la Historia”? (refiriéndose a los negros africanos).

“Mi abuelo me decía que los esclavos negros que tenía no sabían que sus abuelos habían sido vendidos en la Plaza del Retiro por la familia Llavallol, porque el negro no tenía memoria histórica. Si en los Estados Unidos no los hubieran educado, no sabrían que son descendientes de esclavos; en cierta forma los negros son como los chicos”. (2)

Continuemos con nuestra argumentación:

Apreciada esta ideología racista, propia del siglo XIX europeo, que algunos intelectuales latinoamericanos como Domingo Faustino Sarmiento, uno de los fundadores del pensamiento nacional argentino, muy admirado por Borges, compartían, no nos ha de extrañar su simpatía o admiración por las dictaduras militares de Rafael Videla (Argentina) y Augusto Pinochet (Chile). El estar ciego y ser ¿ante todo?, un poeta, no lo salva de su responsabilidad histórica: el conocía de cerca el peso de la tiranía fascistoide de Juan Domingo Perón y por lo mismo no hay excusas que lo limpien de su equivocación y falta de responsabilidad moral, en tanto intelectual.

“Jorge Luis Borges es un escritor que siempre nos ha resultado atractivo. Sin duda porque sus obras, en especial sus cuentos, nos han fascinado. En nuestra inocencia, y a pesar saber de que las obras de un autor son (en la mayor parte de los casos) entes autónomos que no reflejan partes importantes del alma de quien las piensa, nos ha sorprendido descubrir las ideas y ¿principios? que revoloteaban por una parte del cerebro de Borges que más se parecía a un estercolero que a la mente de una persona culta y formada. Demostrándose, una vez más que tener conocimientos y capacidades no hace de las personas ni mejores ni más humanas”. (3)

Entonces, lúcidamente, de modo realista, podemos preguntarnos: ¿Qué clase de humanismo se sostiene con esas premisas? ¿No es más bien, una farsa, un pseudohumanismo? Si un escritor responsable de aquello que escribe no sabe dar cuenta de su contexto y rebelarse como razón y sentido crítico en situaciones problemáticas, ¿para quién o quiénes escribe? Como digresión, podemos comparar a alguien cuya temprana muerte nos privó a los peruanos de conocer más de su talento y amplitud de criterio: José Carlos Mariategui; quien no siendo poeta ni narrador fue un lúcido ensayista y crítico literario. Se nos podrá decir que la sociedad argentina de aquel tiempo era muy distinta de la peruana –y lo sigue siendo, por cierto—pero lo que se trata de recalcar es el de enfatizar la perspectiva desde la cual se escribe: no es lo mismo la Marianne francesa encarnada en un compromiso con los humildes y con los rebeldes que una Diosa Razón, encarnada en la facticidad del poder, del privilegio y del abuso.

Lamentablemente, en nuestra comparación, Jorge Luis Borges se nos sigue despintando: poeta de glorias militares, de guerreros y dictadores, de patria y laureles. Y ahí viene la reflexión que motiva esta digresión ciertamente no menos crítica: ¿Qué es la guerra? Sino la glorificación de la muerte… ¿Qué es la espada? sino la herramienta del sojuzgamiento y la desigualdad.

Entonces, continuando con nuestra argumentación, pasaremos a señalar algunos aspectos interesantes y ciertamente valiosos de la obra y discurso borgesiano:

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1) Señala el poeta argentino en su explicación, que el sueño en sí viene a ser el género y lo que conocemos como pesadilla, vendría a ser la especificidad. 2) Hace énfasis en la relación que se da entre fantasía y realidad y en la estructura narrativa que nuestra mente les impone para poder descifrarlos y comprenderlos. Además, 3) él señala que los sueños son; a diferencia de la vigilia, un acceso a la eternidad personal: soñamos y observamos como un teatro sobre el que se desarrolla una acción y a su vez somos observados en nuestra acción por un observador omnisciente que es Dios. 4) Los sueños son asi una especie de literatura primigenia y para ello se apoya en la obra de William Shakespeare asi como por otro lado 5) en el aporte del etnólogo james Frazer quien sostenía que para los pueblos salvajes, los sueños son parte de la vigilia, algo asi como en el 6) mundo infantil, existe una falta de distinción entre sueño y vigilia. 7) Ya algunos poetas lo sostienen, como el español Calderón de la Barca con su afirmación de que “La vida es sueño” y ante ello, 8) Borges argumenta la inevitabilidad de caer en la idea del solipsismo o mente y lenguaje particular que prescinde de un entorno sociocultural en el cual desarrollarse 9) –algo que la ciencia y filosofía contemporánea rebaten–. 10) Lo que si vendría a ser cierto, es que si bien no todos somos poetas, todos estamos en la capacidad de soñar.

11) así mismo cita la obra pictórica de Fussli (la pesadilla/ nightmare; cuya etimología viene de “yegua de la noche”/ “demonio de la noche”, en la versión nordica o la germánica “ficción de la noche”. 12) En esta parte del discurso-conferencia, Jorge Luis Borges hace referencia a sus propias pesadillas como aquella donde sueña con estar en medio del laberinto de Creta, aquel donde vivía el Minotauro. 13) Continua su relato el autor citando otras pesadillas, como las de la máscara, a la que teme pues le aterra no saber lo que la máscara oculta y puede revelar y entre otras pesadillas con ciertos lugares fijos de Buenos Aires. 14) Termina su explicación afirmando con el poeta inglés Coledrige, que el sueño representa la excelencia del alma, algo que incluso se aprecia en la secuencia del Infierno de Dante, cuando en el primer circulo, encuentra el Palacio donde residen aquellos hombres justos y nobles de la antigüedad grecolatina, paganos y musulmanes que por no recibir el bautismo, no gozan de la contemplación divina. Termina su exposición el autor, preguntándose si efectivamente, los sueños no son grietas de los sobrenatural, grietas que nos acercan al infierno; “todo es tan raro –afirma—que a un eso es posible”.

Su conferencia de La Ceguera

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En esta conferencia, distinta de la anterior, Jorge Luis Borges, 1) introduce nuevamente al público a la metodología expositiva a emplear –la cual resulta ser inductiva, pues pasa de lo singular a lo abstracto— 2) Narra como de niño se detenía ante la jaula de los tigres y leopardos, impresionado por el brillo del color amarillo, color que aun en su ceguera continuara distinguiendo, junto con el azul y el verde. 3) Aclara que la creencia de que los ciegos distinguen el rojo y el negro es errónea, agregando que la ceguera se hereda mas no el valor. 4) Borges señala que perdió la vista lentamente y no abruptamente. El haber sido nombrado Director de la Biblioteca Nacional fue muy importante a nivel subjetivo pues además del ejemplo que tenia de su padre, lector, profesor de psicología, él siempre imagino el Paraíso como una gran biblioteca. Irónicamente en ese entonces él ya estaba ciego. 5) Eso se aprecia en el poema de los dones: el haberle sido concedidos los libros y las sombras. 6) Aquí destaca un principio de la teosofía: cuando algo concluye, algo empieza; siendo profesor de literatura inglesa en la facultad de filosofía y letras de la Universidad de Buenos Aires, la ceguera le posibilitó el estudio de idioma y literatura sajones, escandinavos, holandeses. 7) Aquí hace una referencia puntual a Inglaterra: Tierra del Anglo, antes Tierra de los Bretones; es una cita tomada de estas lecturas: “Julio, el Cesar fue el primero de los romanos (Romaburgo) que quiso llegar a Londres (Londonburgo)”,8) De ese modo, la ceguera reemplazo el mundo visible, pasó al mundo de las narraciones. Su editor le aconsejo dictar treinta poemas al año y publicar un libro, periódicamente. Asi, preliminarmente concluye Borges: la ceguera no es una desdicha; la ceguera, es una manera de vivir que tiene entre otras ventajas el poder dedicarse exclusivamente al mundo de las letras

1)Seguidamente, da el ejemplo de Homero, poeta ciego que sería la argumentación a favor de la hipótesis de que para los griegos la poesía era ante todo musicalidad y no visualidad. 2)Así mismo el caso de Milton, poeta inglés quien quedo ciego desde su juventud lo que no le impidió ser erudito en idiomas como el francés o el latín, cultura que va desapareciendo 3)–algo que Borges lamentaba, pues el latín o el francés se aprendían por amor a la cultura mientras que la actual enseñanza del inglés tiene como objetivo el mundo de los negocios, el hacer dinero.

4) Mas adelante en la conferencia que estamos citando, menciona el caso de James Joyce, quien crea sus 2 monumentales obras el Ulysses y Finnegan´s wake, en un idioma como el inglés que es el idioma estadísticamente más hablado y con mayor diversidad y complejidad de verbos. 5) En Joyce como en los otros autores citados, la ceguera es lo miserable que se convierte en combustible para ser convertido en algo mejor y superior. 6) Encarar la ceguera con valentía, teniendo en cuenta que todo lo cercano se aleja (Goethe) que todas las cosas van dejándonos. 7) Asi el lento proceso de la vocación artística es una real salvación y 8) la ceguera una herramienta que la providencia pone en nuestras manos para mostrarnos fuertes ante la muerte.

Del presente análisis, podemos inferir y deducir sintéticamente que Jorge Luis Borges fue un hombre más ordinario y sencillo de lo que la fama le permitió mostrar. Su talento literario genial no le impidió optar por opciones equivocadas y cometer errores garrafales pero si por algo debe ser recordado es por aquello noble e interesante que legó: sus textos, sus obras que despiertan la curiosidad por el intelecto y la imaginación.

Bibliografía:

(1) Recuperado de : https://www.cervantes.es/bibliotecas_documentacion_espanol/biografias/nueva_york_jorge_luis_borges.htm   02/01/2018-07:22 p.m.

(2) Recuperado de: https://www.elespectador.com/noticias/cultura/borges-los-negros-y-ceguera-articulo-528719   (02/01/2018-07:47p.m.)

(3) Recuperado de: https://aboutbasquecountry.eus/2016/06/20/descubriendo-a-un-borges-ignorante-racista-admirador-de-pinochet-y-que-despreciaba-a-los-vascos/   02/01/2018-07:58 p.m.

(4) (1977) BORGES, Jorge Luis: Conferencia: La Pesadilla Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=kPOCx3v2Bc4   02/01/2018-08:17 p.m.

(5) (1977) BORGES, Jorge Luis: Conferencia: La Ceguera. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=LLjd2eo62II   02/01/2018-08:20 p.m.

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