Malory es actriz y bailarina. De le generación del 95, es una de las jóvenes actrices peruanas más persistentes y talentosas, y, entre otros diversos y ajetreados ensayos, ahora mismo se encuentra en la obra de teatro El último verano de Cristhian Palomino, en el Teatro Mocha Graña de Barranco.

ENTREVISTA Job Bautista
FOTOS Miguel Paredes Haro

¿Qué te encuentras haciendo actualmente?

Ahora estoy grabando una novela para América TV que ya se estrena, acabo de empezar ensayos para un musical en noviembre junto a Mandragora que es la empresa en la cual trabajo desde los 16 años haciendo arte. Y acabo de estrena la obra El último verano en el Teatro Mocha Graña escrita por Cristhian Palomino y dirigida por Javier Merino.

¿Cuál es tu perspectiva acerca de la TV peruana?

Opino que esta muy distorsionada… Falta contenido, creo que por estar dentro de un medio de comunicación potente y convencional, que es consumido a diario por millones de personas, los programas deberían tener un mensaje siempre para que así crezcamos como sociedad. Falta muchísimo cuidar eso. No para ser chistoso o entretenido tiene que ser vulgar o haber violencia, al contrario, se nos tiene que enseñar a los peruanos a amar lo nuestro, a amarnos y respetarnos. Siempre hay de todo, no solo pasa aquí… Pero debería ser mayor el porcentaje de programas con buen contenido. Falta darle oportunidad a más personas, hay demasiado talento… Y si nos vamos a seguir dejando llevar por quien me genera más rating y por ello pasarme horas de horas hablando de “x” persona y su vida personal, pues obviamente no habrá espacio para mostrar que aquí en Perú hay tanto talento como fuera. Faltan programas para niños por ejemplo… y precisamente ellos son el futuro. Hay que enseñarles a creer que existe un mundo mejor. Entonces sí, deberíamos ser mucho mas cuidadosos con lo que mostramos.

Malory Vargas / Café Society©

¿Qué tiene el teatro que no tenga la TV?

Wow… Cuando yo hice mi primera novela, Solo una madre, en el que tuve un personaje mucho más fuerte, ya había grabado para Al fondo hay sitio pero entré al final y con un personaje con poca participación, pero fue muy divertido y una linda experiencia, y me chocó un montón, ya que todo era mucho más rápido, no hay esta etapa de exploración con el compañero, donde puedes probar e investigar inflexiones de voz, movimientos, corporalidad, etc. En un principio sales diciendo “debí hacerlo así o asá” y en la TV no existe otra función donde puedas llenar ese vacío (risas) luego aprendí a aceptar que ambos escenarios son distintos. Tu cerebro empieza a encontrarle el juego a cada escena y mucho más rápido… Con el transcurso del tiempo tú empiezas a unificarte con el personaje y todo fluye mucho más. De hecho aprendí mucho al ingresar a la TV. Muchísimo. Y esa es la idea. Ahora me divierto demasiado y sigo aprendiendo cada día. El teatro es exquisitamente delicioso, es muy vivo… Cada emoción, sensación… En escena estás muy vulnerable, muy con el otro, no sabes qué es lo que puede pasar a pesar de que haya sido recontra ensayado. Tú tienes que estar con tus 5 sentidos prendidos para reaccionar a todo. Siempre es distinto, cada función es diferente. Y eso es lo mágico.

¿Por qué actriz?

Soy una persona que siempre ha estado muy conectada con sus emociones y sensaciones. Con mi instinto. Y siempre supe que me inclinaba por el arte. Quería ser una actriz que bailara y cantara. Jugaba y me veía en un escenario y luces. Mis padres también lo sabían y siempre me apoyaron mucho “sé lo que tu quieras ser, pero sé la mejor” haciendo referencia a que dé mi 100% y entregue todo mi corazón en lo que yo haga. Les agradezco infinitamente por hacerme una niña fuerte y libre.

Malory Vargas / Café Society©

También eres bailarina.

Sí, en mi mente estaba ser una gran actriz que pueda hacer muchas cosas, pero siempre había bailado en DanceStudio, de Fiorella Cayo. Saliendo del colegio quería postular al TUC pero sabía que la economía no andaba bien en casa. Así que lo acepté y me hice cargo. Ese año entré a Mandragora, que es una casa realizadora de espectáculos y mi casa. Trabajo ahí desde el 2012. Era feliz, eso me permitió meterme a distintos talleres de diferentes géneros. Amo bailar y es una disciplina muy fuerte que te llena el alma, todos deberían bailar (risas), y a la vez no me desconectaba de la actuación porque siempre nos capacitaban como artistas completos. Seguí, entre Arthur Murray, franquicia americana de ballroom, todo un sueño para mí, me enamoré del ballroom y de su mundo, viajé a EE. UU. a competir junto a ellos. Simplemente maravilloso. Se había convertido en otra segunda casa para mí. Hasta que en un momento paré y recordé qué era lo que me había visto haciendo toda mi vida: actuar. Decisión muy difícil cuando tienes algo seguro, cuando ya tenía un nombre en esa carrera, en el baile, y cuando algo te apasiona con todo el alma… Traté de hacer las dos cosas al mismo tiempo, ingresé a Plan9, el taller de formación actoral de David Carrillo y al mismo tiempo estaba en Arthur Murray, y además en El gran show y por otro lado estaba Mandragora, pero supe que debía tomar una decisión ya que no era justo para ninguna carrera. Debía dedicarle mi 100 por ciento a una para ser la mejor. Era empezar de 0. Enfoqué todas mis energías, egresé de Plan9. Al siguiente año me metí a estudiar impro y dejé de bailar por tema de horarios. Ya no podía ir a eventos o ensayos o etc. Ya no ganaba el dinero que la danza me daba y a la vez aún no me llamaban como actriz porque en el medio de los cástings y productoras me conocían como la bailarina… Pero era un plus a la vez así que seguí estudiando, toqué puertas, dejaba mensajes a las productoras y a la par dictaba clases de baile personalizadas para poder seguir invirtiendo en clases. Hasta que un día me dijeron sí a esto, sí a aquello, hagamos esto o lo otro. Después de muchos no. Porque así es… Te dirán no mil veces y tú debes seguir… Simplemente confiar en ti. Y empecé a hacer teatro, microteatro, TV. Aún me falta cine, que️ me encantaría. Sé que esta cerca. Poco a poco. Sigo obviamente preparándome, nunca se deja de aprender. Actualmente llevo claun con Paloma Reyes y uf… Solo siento que mi corazón está más vivo que nunca, estudiando canto, ahí vamos… Ahí vamos. Cada vez que puedo voy a clases de baile (jamás dejaré de hacerlo), practico en casa o me escapo un rato a escuelas. Quiero aprender a tocar un instrumento. El día me queda corto. Pero todo se puede. Agradezco infinitamente a todas mis casitas, DanceStudio, Arthur Murray y Mandragora, por confiar en esta niña llena de sueños. Pero sobre todo mi casa a mis papas y hermanas… Qué importante es el apoyo en casa para que tengas una base fuerte y en esos momentos que te dicen no. Tú no desistas.

¿Qué te consideras más?

Actualmente actriz, es a lo que le estoy dedicando más tiempo, energía, entrenamiento y  en lo que estoy trabajando. Creo que ya no puedo llamarme bailarina profesional porque ya no le dedico las horas de entrenamiento que esta carrera lo amerita y sería una falta de respeto hacia mis compañeros y/o amigos que lo realizan. Pero no lo dejaré de hacer, no puedo. La danza es maravillosa.

¿De qué va El último verano?

Trata de dos mejores amigas, Brisa y Liz, que están a punto de graduarse pero antes de… recuerdan un episodio en la escuela que las marcó para siempre.

Malory Vargas / Café Society©

¿Qué quiere dar a entender El último verano? ¿Cuál es el mensaje o mensajes?

Enseña que la verdadera fuerza está en el interior de la personas. En conocerse y aceptarse como uno es. Saber que todos somos distintos y que eso es lo que nos hace especiales. Que nadie es mejor que nadie… En la obra se toca también el tema de bullying y de cuánto influye el apoyo de los padres en nuestra seguridad para enfrentar la vida.

 ¿Cómo ves el tema de oferta y demanda en el ámbito teatral?

Creo que se está mejorando. Las personas están consumiendo más teatro. Y gran parte de eso es gracias a los mismos artistas que siguen en la lucha y continúan haciéndolo. Creo que el Estado debería promover mucho más el arte y cultura en general. Debería ser más accesible para todos. Crear más teatros… La mayoría de teatros están en Miraflores y Barranco. Deberían haber más teatros en todo el Perú. El Estado podría ayudar a que el precio sea un poco más asequible porque el teatro es cultura y educación.

¿Qué es cultura para Malory Vargas?

La cultura es básicamente lo que pensamos, nuestras creencias, conocimientos, etc., por lo tanto es el cómo actuamos en la vida. Es por ello la importancia de la educación y buena información para todos, como sociedad. Y, bueno, educación no solo viene de casa o del colegio, también puedes encontrarla en un teatro. Actualmente lo que buscamos con el teatro es que por medio del arte podamos transmitir a los espectadores mensajes constructivos para su vida social.

FICHA:

El último verano: viernes, sábados y domingos a las 8pm.
Entradas en Teleticket: https://www.teleticket.com.pe/tlk_formularios/frm_DetalleEventoPrecio.aspx?ceven=f4XHqAq59eE=

Malory Vargas / Café Society©
Malory Vargas / Café Society©

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